¡Superbrocoliti!

Brocoliti, como sabe que es un superalimento, se siente un superhéroe. Desde las azoteas de los edificios de su ciudad, busca ansioso la oportunidad de ayudar a algún ciudadano en apuros.

No muy lejos de donde se encuentra, observa cómo una dulce ancianita intenta cruzar la calle cargada con una bolsa que parece muuuuuuuuuuuuuuuuy pesada.

– ¡Esta es una misión para Superbrocoliti! – exclama entusiasmado.

Y acude en auxilio de la señora sin saber que en realidad se trata de Cebollini, el villano más malvado de la ciudad que disfruta de lo lindo haciendo llorar a todos sus habitantes.

Disfrazado de encantadora ancianita, espera impaciente la llegada de sus cebolletas ninjas para huir con el dinero del banco que acaba de atracar.

– Señora, no se preocupe – le dice Brocoliti amablemente –, ya llevo yo su bolsa que parece muy pesada.

-¡Quita tus sucias hojas de mi dinero, espárrago bobo! – contesta Cebollini atizándole con el bastón.

-¡Oiga, qué yo sólo quiero ayudar! ¡Qué se va a hacer daño en la espalda con tanto peso! – protesta el pobre Brocoliti – ¡Y no soy un espárrago, soy… Superbrocoliti!

Mientras los dos forcejean por la bolsa aparecen dos policías que venían persiguiendo a Cebollini y que consiguen detenerlo gracias a la ayuda de Brocoliti.

-¡Muchas gracias Superbrocoliti! – le dice uno de ellos estrechándole las hojas.

-En realidad yo… – Brocoliti aún no sabe muy bien lo que ha ocurrido pero sí siente el chichón que empieza a salirle en la cabeza.

-Volveremos a vernos, espárrago bobo – le amenaza Cebollini.

Brocoliti no escucha sus palabras, se siente feliz por ser un auténtico superhéroe 🙂

¡YA ESTAMOS A LA VENTA!

El día del libro está a la vuelta de la esquina y mi Brocolisaurio deseando que los niños lo lean. Si os lo queréis llevar a casa lo podéis hacer a través de nuestras redes sociales (Facebook e Instagram). Brocoliti ya tiene su ejemplar (con una de sus historias incluida), no te quedes sin el tuyo y enséñales a tus peques que comer sano también puede ser divertido 🙂

IV Feria Móstoles Saludable

Siento no haber podido avisaros con tiempo del cuentacuentos que hicimos este sábado en la IV Feria Móstoles Saludable. Con el agobio de saber si los cuentos llegarían o no a tiempo, se me fue de la cabeza subir una entrada en el blog para anunciarlo ¡qué desastre!

Estuvimos en el Pradillo el sábado a las 12:00 y tuvimos la suerte de contar con una mañana soleada que ayudó a que la Zona Kids se llenase de peques dispuestos a conocer a Stanley y los problemas de Loni con las pelusas y los mosquitos. Volví a disfrutar como una enana con los peques y creo que ellos también se lo pasaron pipa. Esta mañana, por Instagram, un papá que fue al cuentacuentos me comentaba que, nada más terminar, su hija le pidió que fueran a comprar los ingredientes de la pizza de brócoli para hacerla esa noche. Era la segunda vez que comía brócoli en su vida y fue un auténtico éxito. ¡Cómo me alegra escuchar estas cosas! Y además se divirtió mucho en el cuentacuentos; ¿qué más se puede pedir?

Os dejo unas fotos para que veáis lo bien que lo pasamos 🙂

¡YA TENEMOS EL CUENTO!

Pues ya puedo presentaros oficialmente a mi Brocolisaurio. Salieron el viernes de la imprenta y ya los tengo en mi poder. Esta vez han quedado perfectos, sin ningún fallo en la encuadernación como ocurrió la primera vez. Me encantan por dentro y las ilustraciones son preciosas. La verdad es que es una enorme satisfacción poder tener entre tus manos una historia que salió de tu cabeza y que ha llevado años darle forma. Es como un sueño hecho realidad 🙂

Si estáis interesados en adquirir algún ejemplar lo podéis hacer a través de Facebook o Instagram. Estaré encantada de enviároslo a cualquier rincón del mundo.

Nos estrenamos en el CEIP Servero Ochoa de Móstoles

Ayer fue un día muy especial para mí. Después de unas semanas intensas terminando de maquetar el cuento y esperando ansiosa su salida de la imprenta, llegaba el día de nuestra primera lectura delante de los niños. Todavía no teníamos los cuentos pero sí contábamos con un ejemplar.  Esteba nerviosa pero a la vez impaciente por ver cómo los niños reaccionaban al cuento y su lectura. Me preparé toda una obra de teatro con voluntarios para tropecientas cosas, una zanahoria-óptica y un par de mosquitos que provocaron muchas carcajadas. Los niños se los pasaron en grande y yo mucho más. Izan fue un brocolisaurio estupendo, improvisando cada dos por tres y demostrándole a su madre que tengo un auténtico crack en casa. Además era su cole y sus compañeros de clase, era su día y él también supo aprovecharlo. Salí tan contenta de la experiencia que seguramente repita en la semana cultura. Os dejo unas fotos que nos hicieron los profes.

Gracias CEIP Serevo Ochoa por haberme brindado la oportunidad de contarles la historia de Stanley a vuestros, y mis, peques. 🙂