MIS AMIGOS

Leni. Es un dinosaurio volador, un pterodáctilo, y el único amigo de Stanley. Está un poco sordo porque, en uno de sus vuelos, una abeja se le había colado en un oído y, como se estaba tan agustito en él, había instalado ahí su casa. Por muy mal que huela la cueva de Santley, Leni nunca se entera porque hace tiempo se quemó la nariz al meterla en el horno de su madre para olisquear un bizcocho y desde entonces ya no puede distinguir con los ojos cerrados si tiene delante un calcetín de mofeta o una tarta de manzana. La que no está nada sorda es la abeja de su oído que siempre está dispuesta a decir “cochino” cuando a Stanley se le escapa un pedo (es que el brócoli le da muchos gases).

Loni. Es el hermano de Leni. No ve muy bien desde que le entró un mosquitillo en el ojo en pleno aterrizaje y, al intentar quitárselo, se le metió una pelusa gigante en el otro y ya no se la pudo sacar. A partir de ese día, siempre lleva gafas y muchas veces no sabe dónde las deja.

Lana. Conocerla va a ser una auténtica sorpresa para Stanley que pensaba que era el único ejemplar de su especie. Lana también es un brocolisaurio pero no vive en el Valle de la Nube Verde como él, sino en la Cascada Arcoíris. A ella también le encanta el brócoli y es una excelente jugadora de ping-pong.

Fermín. Stanley y Fermín aún no se conocen pero seguro que lo harán pronto. Fermín vive en el reino de Madrugadoris y es un dragón muy particular. A él no le gusta escupir fuego, pelearse con los caballeros del Rey o sobrevolar los campos en busca de alguna oveja despistada que comerse. Fermín es un dragón vegetariano. ¿Vegetariano? Os preguntaréis vosotros. Y eso, ¿qué quiere decir? Pues que a Fermín le chifla comer zanahorias, puerros, coliflor, calabacines, acelgas…en fin, todo tipo de verduras. Seguro que alguno estaréis pensando: “!Acelgas, puagg, qué asco!”. Pero este dragón seguro que estaría encantado de zamparse las que sobran en vuestro plato.