Un plan muy picante

¿Qué estará tramando Brocoliti? El carnaval ya se ha pasado pero acaba de entrar en una tienda de disfraces a probarse un disfraz de mosquito.

–  Menudo susto le voy a dar a Stanley con esto – dice mirándose al espejo.

 

A Stanley, el brocolisaurio, le dan pánico los mosquitos desde que uno se le coló en un ojo y tardo días en salir. Lo pasó fatal con ese bichillo zumbando y molestando, picando cada vez que intentaba sacarlo.

–  Jijiji, con lo grandote que es ese dinosaurio y que le tenga miedo a algo tan pequeño – sonríe imaginándose la escena.

Pero lo que Brocoliti no sabe es que en el Valle de la Nube Verde hay una plaga de mosquitos y, mosquito que se ve, PLAFF, mosquito que se espachurra o se rocía con insecticida.

Cuando sale de la tienda Bolt, el velociraptor, le apunta con su spray y cara de muy pocos amigos.

–  ¡Qué yo no soy un mosquito! – le grita.

Pero su disfraz es tan convincente que se ve obligado a salir huyendo para evitar correr la misma suerte que los mosquitos de verdad.

–  Aquí estaré a salvo – suspira aliviado al resguardarse tras una puerta.

Sin perder de vista a sus perseguidores, observa su reflejo en el cristal de la puerta que le sirve de escondite.

– La próxima vez me disfrazo de pirata – piensa al ver sus ojos enrojecidos por el insecticida, su disfraz hecho trizas y el pico más arrugado que un acordeón.

Tan distraído está pensando en sus cosas que parece no haberse dado cuenta que el lugar al que ha ido a parar es el restaurante favorito de Stanley y hoy el menú del día es timbal de brócoli con puré de patata y jamón. ¡Corre Brocoliti si no quieres terminar en la cazuela!

Amor, amor…

San Valentín ya ha pasado pero ha dejado mucha huella en nuestro inquieto Brocoliti. El amor no le ha sido ajeno estos días y le hemos podido ver muy entusiasmado con una hermosa coliflor cuyo nombre aún desconocemos. No son pocos los que la ven cierto parecido a una tal Carmen de Mairena (¿será por sus labios carnosos…?), pero a Brocoliti eso parece no importarle y sus ojos se llenan de corazones cada vez que la tiene cerca. !Ah, qué bonito es el amor! Veremos cuánto le dura el romanticismo a este brócoli travieso 🙂

Gracias Carina Galiano por esta ilustración tan bonita.

Aquí os dejo a los personajes originales para que podáis ver lo bien que quedaron en la “foto” de San Valentín.

 

 

 

!Carnaval,carnaval…!

Si nos seguís en las redes sociales habréis podido ver que llevamos toda la semana preparando el carnaval. Nuestros brócolis dudaban entre ser piratas o mosquitos y, por las opiniones recibidas, el bigote de los piratas parece vencer a las alas y las antenas del mosquito. Si me lo preguntaseis a mi, os diría que mi favorito es el insecto (y eso que al ponerle las alas me clavé bien clavadita una aguja en el dedo 🙁 ). Pero también los piratas quedaron muy graciosos y todos ellos se han merecido salvarse de la cazuela y ahora viven felices y contentos en la terraza hasta que se nos queden chuchurríos. Recordaré no mojarlos ni darles de comer después de media noche no vaya a ser que se me conviertan en Gremlins (que verdes ya son). Os subo unas cuantas fotos de estos simpáticos pequeñajos y aprovecho para desearos a todos un feliz carnaval.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Nuestras ilustradoras

Hoy me gustaría presentaros a nuestras dos ilustradoras.

Patricia Corrales es la creadora de todos los personajes de nuestro cuento. Ella ha sido la encargada de que Stanley, Leni y Lana haya adquirido vida propia y los hayamos podido conocer más allá de su historia escrita.

Podéis seguir su trabajo en su perfil de Facebooky desde https://www.domestika.org>portfolio

Carina Galliano ha sido la artífice de humanizar a nuestro Brocoliti y quien le ha convertido en un auténtico bichejo que no va a parar de meterse en problemas.

La encontraréis en Instagram, Facebook y en https://carinagalliano.wordpress.com/

Yo estoy encantada con el trabajo que han hecho para El Brocolisaurio estas dos fantásticas mujeres e ilustradoras. Nuestros protagonistas no serían tan adorables si no hubiese sido por ellas. GRACIAS

 

 

!!!NIEVE!!!

Nieva en Madrid y no me he podido resistir…

Ayer por la mañana un amigo me regaló unas figuritas de brócoli que había hecho en foamy. Eran cuatro y tenían el tamaño perfecto para poder llevarlas en el bolso y utilizarlas cuando quisiera para poder hacer una foto (así no tengo que llevar en el bolso a nuestro Brocoliti original y parecer un tanto rara cuando lo tengo que pasar por algún escáner J). Lo único que les faltaban eran los ojitos y la boca.

Nevaba y no paraba de nevar. Desde la oficina veía caer la nieve y cómo iba cuajando en los jardines y en los coches. No podía hacerle fotos a mi pequeño brocolisaurio jugando con la nieve, pero tenía cuatro brócolis que servirían para quitarme el mono de foto. Con una revista, tijeras y pegamento, pude dar vida a uno de esos pequeñajos y salí a la calle en busca de mi foto perfecta.

He de reconocer que las fotos que hice salieron bastante mal (es muy difícil sujetar a un brócoli resbaladizo con una mano helada, con la otra intentar que no se moje ni se caiga el móvil mientras enfocas y cargar con un bolso y un paraguas). Al final el paraguas lo dejé en el suelo y se me escapó volando. Resbalándome en la nieve tuve que correr tras él procurando no caer y hacer el ridículo más espantoso en mitad del Paseo de la Castellana con un brócoli de foamy en la mano.

En fin, la mejor de las opciones fue dejarlo en el suelo y buscar una buena perspectiva. El pobre no tuvo tanta suerte como yo y se me cayó de bruces. En décimas de segundo se le congeló la cara y perdió los dientes. Encontré uno y, con un fondo muy característico de Madrid, puede, por fin, hacerle una foto en condiciones. Espero que os guste.