Amor, amor…

San Valentín ya ha pasado pero ha dejado mucha huella en nuestro inquieto Brocoliti. El amor no le ha sido ajeno estos días y le hemos podido ver muy entusiasmado con una hermosa coliflor cuyo nombre aún desconocemos. No son pocos los que la ven cierto parecido a una tal Carmen de Mairena (¿será por sus labios carnosos…?), pero a Brocoliti eso parece no importarle y sus ojos se llenan de corazones cada vez que la tiene cerca. !Ah, qué bonito es el amor! Veremos cuánto le dura el romanticismo a este brócoli travieso 🙂

Gracias Carina Galiano por esta ilustración tan bonita.

Aquí os dejo a los personajes originales para que podáis ver lo bien que quedaron en la “foto” de San Valentín.

 

 

 

!Carnaval,carnaval…!

Si nos seguís en las redes sociales habréis podido ver que llevamos toda la semana preparando el carnaval. Nuestros brócolis dudaban entre ser piratas o mosquitos y, por las opiniones recibidas, el bigote de los piratas parece vencer a las alas y las antenas del mosquito. Si me lo preguntaseis a mi, os diría que mi favorito es el insecto (y eso que al ponerle las alas me clavé bien clavadita una aguja en el dedo 🙁 ). Pero también los piratas quedaron muy graciosos y todos ellos se han merecido salvarse de la cazuela y ahora viven felices y contentos en la terraza hasta que se nos queden chuchurríos. Recordaré no mojarlos ni darles de comer después de media noche no vaya a ser que se me conviertan en Gremlins (que verdes ya son). Os subo unas cuantas fotos de estos simpáticos pequeñajos y aprovecho para desearos a todos un feliz carnaval.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Nuestras ilustradoras

Hoy me gustaría presentaros a nuestras dos ilustradoras.

Patricia Corrales es la creadora de todos los personajes de nuestro cuento. Ella ha sido la encargada de que Stanley, Leni y Lana haya adquirido vida propia y los hayamos podido conocer más allá de su historia escrita.

Podéis seguir su trabajo en su perfil de Facebooky desde https://www.domestika.org>portfolio

Carina Galliano ha sido la artífice de humanizar a nuestro Brocoliti y quien le ha convertido en un auténtico bichejo que no va a parar de meterse en problemas.

La encontraréis en Instagram, Facebook y en https://carinagalliano.wordpress.com/

Yo estoy encantada con el trabajo que han hecho para El Brocolisaurio estas dos fantásticas mujeres e ilustradoras. Nuestros protagonistas no serían tan adorables si no hubiese sido por ellas. GRACIAS

 

 

!!!NIEVE!!!

Nieva en Madrid y no me he podido resistir…

Ayer por la mañana un amigo me regaló unas figuritas de brócoli que había hecho en foamy. Eran cuatro y tenían el tamaño perfecto para poder llevarlas en el bolso y utilizarlas cuando quisiera para poder hacer una foto (así no tengo que llevar en el bolso a nuestro Brocoliti original y parecer un tanto rara cuando lo tengo que pasar por algún escáner J). Lo único que les faltaban eran los ojitos y la boca.

Nevaba y no paraba de nevar. Desde la oficina veía caer la nieve y cómo iba cuajando en los jardines y en los coches. No podía hacerle fotos a mi pequeño brocolisaurio jugando con la nieve, pero tenía cuatro brócolis que servirían para quitarme el mono de foto. Con una revista, tijeras y pegamento, pude dar vida a uno de esos pequeñajos y salí a la calle en busca de mi foto perfecta.

He de reconocer que las fotos que hice salieron bastante mal (es muy difícil sujetar a un brócoli resbaladizo con una mano helada, con la otra intentar que no se moje ni se caiga el móvil mientras enfocas y cargar con un bolso y un paraguas). Al final el paraguas lo dejé en el suelo y se me escapó volando. Resbalándome en la nieve tuve que correr tras él procurando no caer y hacer el ridículo más espantoso en mitad del Paseo de la Castellana con un brócoli de foamy en la mano.

En fin, la mejor de las opciones fue dejarlo en el suelo y buscar una buena perspectiva. El pobre no tuvo tanta suerte como yo y se me cayó de bruces. En décimas de segundo se le congeló la cara y perdió los dientes. Encontré uno y, con un fondo muy característico de Madrid, puede, por fin, hacerle una foto en condiciones. Espero que os guste.

 

 

 

 

BROCOLITI Y LA NEVERA DE LENI

Brocoliti llevaba mucho tiempo pensando qué habría en la nevera de Leni. Se conocía de memoria la despensa de Stanley; como sólo comía brócoli no escondía ningún misterio interesante para él. Pero la nevera de Leni seguro que estaba repleta de cosas ricas y mucho más variadas que las que tenía Stanley.

Una tarde en la que Leni preparaba un bizcocho y se había dejado la nevera abierta para sacar la mantequilla y los huevos, Brocoliti aprovechó que nadie le veía y se coló dentro.

  • ¡Es tal y como me la había imaginado!

Exclamó al ver los estantes llenos de yogures, queso, mermelada, leche…y un montón de tuppers cerrados a cal y canto y que seguro que venían directos de la cocina de la madre de Leni.

  • ¡Estas albóndigas son perfectas para jugar al fútbol! – dijo al ver un tupper de albóndigas con tomate (el plato favorito de Leni).

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